Quiero un montón de cosas.
mi vida.
(Source: ennaland, via turquoise-spirits)
Cosas que quiero de la vida.
Primer punto.
(Source: soul-frosts, via susurrameohmusa)
(Source: flickr.com, via enlavidabohemia)
(via colouredfireworks)
Pepe en la estratósfera.
(Source: anuak, via 164cronopios)
I still feel we can.
(estoy cansada de golpearme con palmas imaginarias)
(via iconsumeyou)
He pensado (y me ha preocupado) cómo pasa el tiempo casi inadvertido.
Que no me pesan los años que pasan cada treintayuno de diciembre, ni cada cumpleaños. Que no sentí que había pasado el tiempo cuando ascendía de grado en el colegio o cuando me entregaron una carpetica con papeles, que no imaginé que se iba a perder y que me pesó y vi la vida pasar al tener que buscar con desespero para inscribirme a la universidad.
Que entré a la universidad, me cansé, me salí, me pasé seis meses sentada en mi cama, o barriendo detrás del mueble que ahí también cae polvo, o aspirando el tapete porque al gato o al perro o a cualquiera le gusta pisarlo; o limpiando mis repisas que mire como se empolvan y uno como si nada.
Que hace treinta días comencé a contar meses otra vez, esperando.
Y mientras esperaba caí en cuenta.
En fin.
Para resumir mi corto periodo de vida diferente al resto, en el que perdí levemente la noción del tiempo y que denominé ‘vida corta’ decidí usar como referencia a la presencia del gato; desde el día que Pepe entró a mi vida, calientico y peludito, como espero que la haya dejado cuando nos dejó a todos.
Te quiero, Pepe, duerme bien.
(via loveyourchaos)
(via margaritasconmiel)